Vivimos en el laberinto. El laberinto está

dentro de nosotros.
¿Qué hay fuera?. Encuentra las Salidas



jueves, 11 de marzo de 2010


El Fénix habita el Jardín del Paraíso.
Su hogar es un rosal.
Es capaz de renacer de sus propias cenizas.
También se le atribuye otra habilidad: la de curar enfermedades o dolencias al sólo contacto con sus lágrimas.
Es el resurgimiento espiritual y físico, la pureza y la inmortalidad.
La potencia interior de esta ave se hace evidente al renacer de sus escombros.



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